Doula

Que es una Doula
Que es una Doula

Como doula, mi trabajo es apoyar e informar a la futura madre y a la familia en general ante las dudas que se producen en todo el proceso, prestando sostén y apoyo en todo momento para lograr vivir una maternidad y paternidad realmente plenas y conscientes.
Mi tarea es la de prestar información fidedigna, actualizada y útil para ayudar a decidir a la madre ó aclarar las diferentes preguntas que van surgiendo al respecto. Así mismo también se trata de dar apoyo emocional y crear un ambiente de seguridad alrededor de la madre y la familia, de tal forma que el sentimiento de seguridad y dominio de la situación tomen ventaja a las inseguridades y temores, consiguiendo que todo lo que ocurre alrededor de la madre y el bebé forme parte de una situación grata y plena.

Como doula de preconcepción, la labor se centra habitualmente en prestar información detallada para evitar la temida ansiedad y lograr entender todo el proceso físico que conlleva la búsqueda de un nuevo ser. Aprendiendo poco a poco la importancia que tiene el gran paso que vamos a llevar a cabo y el impacto que tendrá en nuestras vidas unos meses después.

Durante el embarazo, las dudas comienzan a surgir en torno al desarrollo de la nueva vida que estamos gestando, de las sensaciones que nos invaden tanto físicas como emocionalmente debido a las hormonas, a la nueva situación tan especial que estamos viviendo. Son meses de grandes cambios, de incertidumbres, de descubrimientos repentinos, de búsquedas de términos médicos que nos sueltan sin explicaciones en las consultas de control, de sensaciones de alegría, tristeza… sentimientos contradictorios que nos hacen pensar que quizás no estamos viviendo este proceso tal y como deberíamos. Es indispensable durante esta época el apoyo de la pareja y la familia, y también es realmente útil una doula que empatice contigo, que te informe, te acompañe y no juzgue tus decisiones ó pensamientos.

Según se aproxima la fecha de parto, suelen aparecer temores, y un sinfín de preguntas invaden nuestros pensamientos; todo lo referente al dolor, la epidural, la posición del bebé, las intervenciones de los profesionales sanitarios (maniobras, episiotomías, desgarros, instrumentales, tiempos…) nos pueden crear un desasosiego que es conveniente analizar y aclarar para poder controlar la situación al máximo posible. Un parto en el que la madre se siente segura y empoderada, será un parto más tranquilo, grato, rápido y seguro para la madre y el bebé.

El postparto es una fase en la que no solemos pensar hasta que llega sin previo aviso, de repente nos encontramos “solas” ante un nuevo mundo por descubrir, con un cansancio muy acentuado y prácticamente sin tiempo para nosotras ni para nada más que el bebé, con falta de tiempo para asimilar el nuevo rol de madre, la nueva situación de la familia y con mucho desconocimiento a cerca de cuidados, problemas, y situaciones que no sabemos identificar como corrientes ó urgentes. Es una etapa especialmente dura en el que toda ayuda bien orientada nos será indispensable, y en el que la ayuda profesional de una doula logrará que nos centremos en lo más importante, aprendiendo a gestionar y permitiéndonos disfrutar de la maternidad.

Cuando nace nuestro bebé también nacemos nosotras como madres, y como buenas recién nacidas sabemos poco ó nada de la realidad que tenemos por delante, si hemos sido precavidas estaremos bien informadas al respecto de cosas tan básicas como la alimentación de nuestro hijo, pero aún con todas esas previsiones, no es lo mismo la teoría que la práctica, y en nuestra sociedad actual, seamos realistas, casi ninguna mujer joven ha vivido de cerca la lactancia materna de ningún bebe que no sea el suyo.
La lactancia parece a primera vista algo sencillo, … poner al bebé al pecho y que se alimente… y así debería ser, pero la lactancia materna se ha perdido con las generaciones excesivamente medicalizadas en las que se promovió la lactancia artificial por encima de todo, y ahora nos encontramos en situaciones en las que no tenemos a nadie cercano que nos pueda resolver dudas al respecto, vivimos la lactancia con temor y desconocimiento en vez de como algo fácil y natural.

Así, podemos encontrarnos con tantas dudas como madres y bebés existen, desde temor a que no se enganche, miedo a que no se alimente lo suficiente, a producir poca leche, que nuestra leche “no alimente”, dolor al amamantar, mastitis, miedo a tomar medicamentos que puedan hacer daño al bebé… hasta cuestiones más complejas como pezones planos ó invertidos, cómo relactar, como llevar la lactancia prolongada ó introducir la alimentación complementaria. Y situaciones tan básicas como; que hacer para volver a la vida laboral y no perder la lactancia.

Con el nacimiento de nuestro bebé, nacen también muchas dudas. Ya desde antes del parto nos planteamos cosas como ¿dónde dormirá? ¿cómo lo alimentaré? ¿Qué puedo hacer cuando llore? ¿Qué horarios tendrá? ¿cómo me sentiré como madre? Además de un sinfín de consultas referentes al cuidado del bebé como la higiene general e íntima, el cuidado de las uñas, la costra láctea, la temperatura ambiente y del agua del baño, los mejores productos y hábitos para su salud y su desarrollo físico y mental.
Solemos creer que tenemos la mejor decisión para ellos, pero muchas veces no nos hemos planteado las alternativas existentes para tomar esa elección, por lo que nuestras decisiones se ven pautadas por la influencia de nuestra red familiar y social, de los consejos amorosos de nuestras madres que llevaron a cabo crianzas adoctrinadas por pediatras de métodos deshumanizados, que a pesar de querer lo mejor para nosotras no son los métodos más acertados… quien no ha oído consejos como darles una punta de jamón serrano para calmar las encías ó meter una ramita de perejil en el ano para aliviar el estreñimiento.. Consejos que a día de hoy, cualquier pediatra recomendará no seguir por el bien del bebé.

Ante el amplio mundo de posibilidades que tenemos por delante, debemos plantearnos que tipos de crianza se adaptarán mejor a nuestra familia, cuestiones como decidir si haremos lactancia materna ó artificial, como introduciremos la alimentación complementaria ó que haremos cuando debamos volver al trabajo, si el bebé dormirá en su cuna ó haremos colecho, si lo llevaremos siempre en un capazo, en fular, mochila, … son decisiones realmente importantes para vivir una maternidad y paternidad realmente plenas.

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